Querida amiga:

Querida amiga:

A veces me siento tan sola sin tí. Te echo tanto de menos. Hace tiempo que no te encuentro en el colegio. Solo deseo que llegue la noche para poder soñar con que te tengo aquí conmigo.
Siempre llevo conmigo la pulsera que me hiciste, ¿te acuerdas?
No puedo dejar de pensar en tí, ni un segundo, nada de nada hace que mi mente deje de acordarse de tí.
Tu pupitre esta vacío desde hace mucho, pero yo aún te veo sentada en él.
Ya sabes que yo solía guardame las cosas dentro y callarme lo que sentía.
Me arrepiento tanto de no haberte dicho lo mucho que te quería.
No es lo mismo ahora que tú no estás, me siento sola, tan sola... Espero que allí se este mejor que aquí, el mundo cada vez está peor.
Para mí dejo de estar bien cuando tu desapareciste de aquí.
Dejaste una buena huella en mí. Siempre te recuerdo como una chica risueña, una buena persona, amable, educada, graciosa, y lo más importante, te recuerdo como mi amiga.
Tengo tantas fotos nuestras colgadas en mi cuarto, que cuando etoy allí parece que aún estas conmigo.
Tú conmigo y yo contigo vivimos tantas cosas...
Eras, eres y serás mi única amiga, lo sé.

Daría lo que fuera por que estuvieses aquí conmigo, pero cada día pienso que tu vuelta es más difícil y pierdo la esperanza de volverte a ver.
No me puedo hacer a la idea de como el mundo sigue cuando una persona se ha ido, todo el mundo hace sus cosas, como siempre. Tengo tantas cosas que me recuerdan a tí, cosas que compré contigo, que tu me regalaste, cartas, fotos, vídeos, canciones....
No puedo dormir. Para poder dormir tengo que llorar, y no quiero mojar mis recuerdos sobre tí.

No sé donde mandarte esta carta, porque no sé donde estás... Así que intentaré buscarle un buen sitio donde tú la puedas leer tranquila.

De amiga a amiga. Siempre conmigo.