Perdí al único amor de mi vida por tonta..

Hola, que tal? preferiría no dar mi nombre y sólo iniciar diciendo que soy una chica más del montón, y hoy quiero contarles mi historia. La historia, más bonita pero a la vez más triste que le puede pasar a una persona. Es un poco largo y quizá un poquito tedioso, pero quise dejarlo por escrito por si alguna vez alguien me llegaba a preguntar sobre el amor de mi vida, no se me escapara ningún detalle. La cosa va así..
Todo empezó una tarde cuando me mudé al edificio donde resido desde hace 11 años, tenía 9 años en aquel entonces. No conocía a nadie, no tenia amigos, no frecuentaba mucho con los vecinos, pues he de decir que siempre me he catalogado una persona bastante introvertida y tímida con los demás. Muchas veces solía ir y venir del lugar donde vivía antes también por cuestiones de mudanzas, lo que hacía que me topara con algunos de estos vecinos de vez en cuando. Pero algo en particular llamó mi atención desde el primer momento, más bien, alguien. Era un muchacho alto, extremadamente blanco, con cabello castaño oscuro y ojos cafés. No sabía quién era, ni de dónde venía, ni tampoco sabía si residía también en ese lugar, sólo sabía que me había enganchado con nada más verlo la primera vez.
Desde ese día, comencé a averiguar quién era, su nombre, donde estudiaba, todo. Para mi suerte una tarde que estaba en casa de mi mejor amiga nos la dimos de FBI y logramos dar con su perfil de Facebook y saber todo lo que necesitábamos. Estaba feliz porque lo había encontrado, pero a la vez con miedo porque quería acercarme pero sabía que no lo podía hacer por mis propios medios. Fue entonces cuando descubrí el perfil de su hermano menor, y nos hicimos muy amigos. Hablabamos por chat todo el tiempo, pero aun así no me atrevía a preguntarle por su hermano, porque en el fondo sabía que el no tenia ni una idea de mi existencia.
Y así conforme pasaban los días, yo llegaba de alguna parte, y él estaba a la entrada del edificio sentado con sus amigos (algunas veces sólo) y con su guitarra (Es músico). Nunca supe que hacer, siempre me quedaba helada y lo único que podía salir de mi boca era un ‘’Buenas tardes’’ o ‘’Buenos días’’, como fuera el caso. En ocasiones, en las tardes, lo veía jugar fútbol desde el balcón de mi casa sin que el se diese cuenta (Igual, nunca llegó a notarme siquiera) y mis amigas, cuando venían a visitarme y me cachaban mirándolo todo el tiempo, me molestaban y lo llamaban por su nombre haciendo que yo me muriera de vergüenza y me escondiera.
Y así pasaron los días, por un largo tiempo, y el nunca llegó a saber mis sentimientos. Aún cuando yo le enviaba mensajes al chat para comenzar una conversación, nunca respondía. A la larga, sólo pasó el tiempo y nunca más supe de el (A pesar de que el vivía un piso más abajo que el mío).
Unos cuántos años después (Un poco menos de la mitad del tiempo que tengo viviendo aquí) eran esos tiempos donde hacer Tweets sobre cualquier cosa estaba de moda, y Messenger ya estaba desapareciendo. Yo estaba en una relación desde hacía un año atrás con un muchacho que iba conmigo en el colegio (Estaba en 9no para ese entonces) pero las cosas, siendo honesta, no estaban para nada bien. Él y yo eramos personas diferentes, con gustos diferentes, preferencias diferentes y no era lo que podría decir que se considerara mi alma gemela.
Cómo dije anteriormente, el Twitter estaba muy de moda para ese tiempo, y yo no me quedaba con la que aguantarme si tenía que descargarme haciendo algún Tweet sobre desamor, o escribiendo sobre cosas que simplemente pensaba. Una noche, de casualidad se me dio por Twittear algo referente a la gente que vivía en mi edificio (bastante gracioso, por cierto) cosa que para mi sorpresa, una persona bastante peculiar no tardó mucho en responder riéndose a mil por el comentario que había hecho. Aja, sip. Era el vecino de abajo.
Ese día nos respondimos unos cuantos Tweets más haciendo incapié en el tema, hasta que poco a poco se fue haciendo más una costumbre contestarme cada cosa, y terminó escribiéndome al chat. Hablabamos mucho, de diversas cosas, cosas divertidas, cosas serias, sus desastres amorosos, y hasta los míos. Él estaba saliendo con una muchacha que se le hacía muy pesada, y yo estaba de novia con el hombre más patán de los patanes, cosa que hizo que nos entendiéramos más y conectaramos tan rápido. Y así fue, al pasar de los meses, ya nos habíamos conocido muy bien, e incluso tenia esa sensación de como si lo conociera de toda la vida, era lo que a mi me trasmitía. Cada vez nos hacíamos más amigos, más cercanos, me sentía en total confianza, hasta que un día pasó algo, que me marcó la vida de una manera brutal.
Este muchacho con el que estaba (Ya en ese momento habíamos cortado porque me ya me había cansado de todo) me daño. Dañó mi integridad como mujer, queriendo probar no sé qué cosa conmigo. Yo estaba muy asustada, porque ya para entonces, estaba segura de que estaba sintiendo cosas por el vecino,y no quería que este rollo fuera a arruinarlo todo. Decidí tomar valentía y contarle mis sentimientos, pero sin mencionar nada de lo anterior. Para mi suerte, el también me correspondió. Estaba feliz, muy feliz. Ese muchacho en verdad me gustaba muchísimo y quería hacer lo posible porque nunca supiera lo que había pasado en mi relación anterior para que no pensase mal de mi o algo, cosa que debo admitir que me salió muy mal, porque luego de eso, entré en una depresión bastante fea para mí.
Pasaron meses, y yo ya estaba un poco más calmada. Sentía que cada cosa que él me decía, me caían como anillo al dedo (Aunque él no supiera nada, siempre lograba subirme el ánimo de alguna forma) me daba tanta paz, hacía que me olvidara de todo, del mundo. Hasta que un día sucedió lo que tanto esperaba. Me pidió (de la forma más sencilla pero más bonita) que fuésemos novios, a lo que respondí que si sin pensar dos veces. Fui la persona más feliz del universo entero, esa noche llegue a mi casa con la cara más iluminada que nunca y tampoco pude dormir esa noche de tanta felicidad. Pensaba tanto en el que el corazón se me salía del pecho
Estaba perdidamente enamorada, enamorada como una loca de ese muchacho. Y el también de mi. Por las noches, hablábamos por videollamadas hasta muy tarde, y el no dudaba en recordarme cada vez que podía lo hermosa que me veía para el (Aún cuando estuviera fea y despeinada).Yo era tan feliz, que aveces perdía la noción del tiempo.
A todas éstas, mis papás no estaba enterados de nuestra relación. Y yo tenia mucho miedo de que se enteraran de que salía con alguien cuando hace no mucho acababa de pasar por algo bastante fuerte (Y a parte, era 3 años mayor que yo). Pero a mi eso no me importó. Yo estaba enamorada y era lo único que me importaba en ese momento. Vivirlo y más nada
Un día me decidí a contarle a mi mamá lo que estaba pasando. Ya no quería estar con el jueguito de estar manteniendo una relación a escondidas de mis papas, porque el para mi no era un amor pasajero. Era más. Y yo quería más. Así fue, me animé y escribí una carta para ella (Para mi papá no, porque el era más delicado con ese tema para ese momento) cosa que al principio no estaba muy convencida, pero ya luego lo aceptó y terminó por quererlo.
Y así la relación surgió por mucho tiempo. 3 años para ser exacta. 3 años donde viví cosas verdaderamente increíbles y hermosas llenas de aprendizaje. Donde descubrí el amor, el verdadero amor. Ese que es real. Tan real que crees que nunca va a agotarse.. Pero como toda pareja. Nada puede ser completamente perfecto, y es aquí donde me quiero detener y hacer énfasis.
En ese transcurso, esos 3 años. Nos vimos envueltos en una serie de obstáculos que muchas veces nos hicieron poner en riesgo la relación. Algunas veces éstos no pudieron con nosotros. Pero algunas veces sí.. y te preguntarás, ¿Pero cómo así?. Muy sencillo, fracasamos 5 veces. O eso creíamos que hacíamos, yo especialmente. En busca de esa ‘’Relación perfecta’’ de la que siempre nos hablaban cuando eramos niños y soñábamos tener de grandes. Error fatal
Si… llegamos a estar separados 5 veces.
5 veces en las que caímos pero nos volvímos a levantar porque nuestro amor era más fuerte que cualquier otro problema tonto y simplemente no sabíamos como irnos, porque no podíamos irnos. Error fatal número dos.
Se preguntarán.. ‘’¿Pero quién propiciaba o quien era el cobarde que siempre trataba de huir?’’ ‘’Seguramente fué el chico’’. Pués déjame decirte, que la respuesta es no. En esta historia, el cobarde no es el chico. La cobarde, fui yo. Y él, con todas mis inseguridades y miedos, siempre regresaba porque estaba enamorado hasta los huesos de mi, y no quería que estuviese nunca fuera de su vida. Pero por ahí hay un dicho que dice, ‘’Hasta el hombre más bueno, se cansa’’. Yo por mi parte, siempre creí que hacía lo correcto al alejarme. Que le hacía algún bien por diversas razones (No me sentía suficiente, no creía merecerlo, miedos, discusiones, etc) pero la única verdad, es que lo único que estaba haciendo era causándole tantas heridas que ni yo misma me daba cuenta del daño que hacía (Siempre creía tener la razón de todo, y me justificaba en ello) error fatal número 3.
Sus amigos ya empezaban a verme como una persona tóxica, que sólo buscaba dañarlo cada vez que se me antojaba, incluso, diría que muchas veces llegaron a pesar que no era amor lo que yo sentía, cuando el amor por mi parte siempre estuvo intacto, nunca fui capaz de dejar de amar, y por eso volvía. Pero por ahí dicen que, las personas nunca sabrán verdaderamente lo que sientes, ni como estás hasta que no les suceda algo similiar. Y es totalmente cierto, que te lo digo yo que en muchas ocasiones ni siquiera pude hablar con mis amigas del tema porque la única solución que sacaban de todo el tema era decirme cosas como ‘’Olvídate de él, ya sigue adeltante. Con él no tienes futuro’’ y para mal, muchas veces me lo creía simplemente por el hecho de que eran mis propias amigas quienes me lo decían. Error fatal número 4. Pero.. ¿Quiénes son las personas para decirte lo que debes sentir por alguien? No son nadie. Porque nadie jamás se pondrá en tu zapatos para darte la razón, porque simplemente aveces esas cargas que les contamos ni siquiera son de su importancia y por ello nos toca oír cosas que aveces no queremos oír de personas importantes. Y eso, también es una forma de sentirse sólo.
Hasta que un día, pasó algo que lo cambió todo. Nuestra relación llegó a su fin (Nuevamente) pero esta vez, definitivamente y sin derecho a réplica. Con motivos muy ajenos a los ya antes mencionados, pero (nuevamente) por decisión mía. Decisión que tomé una noche de manera arbitraria y sin pensar en nada más que todo lo que la gente me decía sobre nosotros, y para ser totalmente honesta, esta vez no estaba tan segura de sentir que hacía lo correcto, más sin embargo no me detuve y tomé rienda aún incluso sabiendo que las cosas empezaban a marchar mucho mejor que otras veces para nosotros, para mí era mejor pensar que la monotonía iba a derrumbar eso tan bonito que habíamos construido, porque al final, mis sentimientos seguían allí, pero volví a sentir miedo, debilidad…Y así fué como terminé de cometer el peor error que pude haber cometido antes.
Y si… todo terminó por mi. Y sólo por mi. Metí la pata hasta el fondo del hueco y de ahí no puedo sacarla más.
Ya van 2 meses desde que las cosas pasaron, y he ocupado mi tiempo en hacer cosas que me hacen encontrarme como persona. Ahora sólo soy yo, y no hay dos caminos, sinó uno y es mi propio deber hacer de él uno más feliz y próspero, sin importar quien se cruce en él porque la vida es así, un tren en el que suben personas cuando tienen que subir, y bajan cuando tienen que bajar. Es algo lógico, ¿No? Porque.. ¿Qué fue lo que aprendí de toda esta historia en la que fui la protagonista más importante? Porque aunque lo entendí bastante tarde, la respuesta es más que clara. Amor.
Porque amar, significa entregar sin esperar nada a cambio. Amar, es hacer el esfuezo por mantener viva esa flor de vida que siembras con la otra persona. Tu otra mitad. Amar va más alla del qué dirán los demás, de lo que puedan intentar para quebrantar los lazos que unen a dos personas. Amar es confiar, mirar el aquí y el ahora sin preocuparse por el qué pasará mañana, porque si ese mañana sale mal, esa persona estará contigo incluso allí, para ayudarte y decirte ‘’aquí estoy, y no me iré nunca’’. Amar no es compromiso, amar es decisión.
Yo por mi parte ahora sé y estoy segura de que amé. Lo hice, pero de la manera incorrecta, cuando en cambio, el amó por desición y fijación en ello, cosa que entendí muy tarde y no sabía. No sabía que estaba perdiendo un gran tesoro. El lo dio todo por mi hasta el último momento y yo sólo huía todo. Ahora, paso por la peor de las experiencias que me ha dejado todo esto, y es el tener que acostumbrarme a la idea, de que ya se he ido y no volverá, no importa lo que yo haga. Una mañana simplemente se despertó y dijo ‘’Me cansé’’. Fue allí donde mi mundo se derrumbó, y el poquito de esperanza que me quedaba, poco a poco fué desapareciendo, y todo para mi parecía desmoronarse más a medida que pasaba el tiempo. Fue difícil, ha sido difícil y lo seguirá siendo hasta que llegué día que en que se cruce alguien más en mi camino, y logre superar todo el amor que este muchacho me dio a mi, entonces sabré que fue mejor pasar todo el dolor que pasé, porque entonces sabré que no era el verdadero amor de mi vida. ¿Pero saben? Eso no pasará ni aunque pasen mil años, de eso estoy muy segura. Dios siempre nos cruzan con personas maravillosas en el transcurrir de nuestra vida, pero depende de nosotros aprender a darles el valor que tienen. Esas personas no son más que ángeles que vienen con un único propósito, y el suyo fue enseñarme a amar.
Mañana será otro día, amanecerá y veremos. El futuro es incierto, y Dios nos tiene algo increíble preparado desde antes de nacer, pero hoy aquí, por experiencia propia, puedo decir con toda seguridad que estoy, y estaré eternamente agradecida con el altísimo por darme la dicha de haberme juntado con mi otra mitad, así sólo haya sido por un corto período de tiempo. Porque cuando experimentas amor verdadero, terrenal, conoces que el amor de Dios existe en todas las personas que nos aman por desición todos los días, como nuestra mamá, nuestro papá, nuestros hermanos, hasta los amigos que queremos como si fueran parte de nuestra familia.
Me gustaría de todo corazón que mi historia llegara a muchas personas que hoy en día pasan situaciones difíciles como estas, y así tal vez, no forzar nada, pero si aportar un granito de arena y motivar a la gente a amar con todo el corazón. El mundo necesita de personas que amen más y se quejen menos, Dios necesita corazones llenos de amor para ofrecer..

Pd: Agradecería de todo corazón un consejo o palabra de aliento.. Son momentos muy dificiles para mi. Y los estoy necesitando.

De ante mano, agradezco profundamente haberme leido.. Dios los bendiga!