Negación

Tengo 26 años y soy de Costa Rica, soy un poco más alto de lo común en mi país, no soy un hombre que se consideraría feo, pero tampoco soy el tipo que todas las mujeres desean. Desde que tuve mi primera relación me ha sido difícil encontrar estabilidad, aun cuando era el mejor novio o tuviera una pareja buena siempre había situaciones que se encargaban de mandar todo al carajo, me fueron infiel incontables veces, y perdí mucha confianza, aunque también me siento agradecido porque tuve parejas muy hermosas y a algunas les importé, pero claramente al tiempo de terminada una relación eso deja de ser relevante. En agosto del 2015 se acabó una relación que me tenía sumido en frialdad, desde que tenía 21 años había dejado de sentir, cada vez las cosas me importaban menos, las personas también, sucedieron tantas situaciones difíciles que me volví simplemente inmune a los sentimientos, buenos o malos, no sentía nada.
Noche tras noche me sumía más en soledad, por mi cabeza pasaba la idea de volver con mi ex novia, pero siempre impedía ese pensamiento recordando que tenía que seguir adelante, que con ella no era del todo feliz.

A finales de Setiembre del 2015 navegando en Facebook, vi un estado de una chica muy hermosa preguntando donde podía ver una serie en específico, ya la había visto antes pero nunca habíamos hablado o interactuado; como se me hace muy fácil buscar cosas en internet busqué y encontré la serie que buscaba en un par de minutos y le comenté el link en el estado. Ese día había despertado temprano después de trasnochar entonces decidí tomar una siesta. Dos horas después al despertar tenía un mensaje de la chica, el link que le di no servía en Tablet y me pidió que le ayudara a encontrar uno que sirviera, no me tomó más de un minuto encontrarlo y se lo di.

Iniciamos una conversación al respecto y me recomendó ver la serie, le hice caso y la empecé a ver, tenía 22 años en ese momento, me contó que estaba de viaje por sus estudios en Venezuela, hablamos de nosotros y me contó que era muy alta (dos cm más que yo), en broma le dije que yo medía 1.58, me empezó a molestar y de inmediato le dije que era mentira, que medía tan solo 2 cm menos que ella, pero ella siguió molestándome como si no hubiera dicho nada. Volvimos a hablar por lo menos cuatro veces después de eso, nunca trascendía a más, ella me molestaba, al rato dejaba de responder y yo no soy del tipo que le gusta insistir, pero igual siempre ella me volvía a hablar. Esto me tenía incomodo, porque no me gusta que jueguen conmigo, pero con el tiempo me entró la curiosidad y empecé a ver sus fotos muy seguido, me parecía muy hermosa, tenía el cabello oscuro y muy largo, su cuerpo era escultural, tenía una cara hermosa, con ojos grandes oscuros, su cara a veces transmitía picardía, pero sus ojos inocencia, sus labios me encantaban, su altura me emocionaba, me gustan las chicas altas, sus pechos son prominentes y hermosos, su cintura marcada y delgada, sus caderas grandes y un trasero perfecto, sus piernas me metían en un trance cuando la veía, y muchas veces me encontré pensando en ella sin hablarnos.

Una tarde estaba perdiendo el tiempo jugando videojuegos, escuché la notificación de un mensaje en Facebook en mi celular y volví a ver, era ella diciendo:
-¿Cuando vuelva a Costa Rica te tomarías un café conmigo?
Decidí no contestarle en un buen rato, me tenía cansado que me dejara hablando solo, pero de inmediato ella escribió un nuevo mensaje
-O es que no sales con mujeres más altas que vos? Jajajaja

¿Quién se cree que es? Pensé, y tomé mi celular con cinismo en mi cabeza.

-No entiendo por qué insistís tanto en molestar con eso, si apenas sos 2 cm más alta que yo.
-Pero, vos habías dicho que medías 1.58!
-No era enserio, te dije que mido 1.76, pero estabas muy ocupada molestando, mido casi igual que vos.

Este dato hizo que ella cambiara conmigo por completo, me dio su número y empezó a hablarme todos los días, a ser cariñosa, a tratarme bien. Una noche cambió su foto de Whatsapp y cuando intenté abrirla para verla, sin querer la llamé, Intenté cortar, pero timbró un par de veces antes de lograrlo y le escribí.
-Lo siento fue sin querer. -Sentía la pena más grande del mundo.
-Lastima, yo iba a contestar. – En ese momento sentí como mi cara se ponía roja, sentí una felicidad extrema y contesté:

-Si querés podemos hablar un rato.
Su voz es angelical, simplemente hermosa, la mezcla perfecta entre dulzura, charlatanería y picardía, ese rato se convirtió en horas, empezamos a hablar todos los días, acerca de todo, me contó su oscura historia, le conté la mía, me volví su compañía mientras estaba fuera del país. Ella se abrió a mí en tantas formas, me contó cosas que sabía que no le contaba a nadie, ella había sufrido tanto en su vida, y yo empecé a desear cuidarla, a sacar todo ese dolor de ella, muchas cosas que me contaba me sacaban las lágrimas, ella empezó a insinuarse, ya sabía que me gustaba estoy seguro, y eso me enamoró, le correspondí y las cosas eran cada vez más hermosas, aún que fueran a la distancia, pasamos todo octubre hablando, y enamorándonos, llegamos al punto de dormir al teléfono, ella me decía que hablar conmigo la hacía sentir segura; a veces se despertaba en la madrugada y me decía con su voz más dulce “amor”, en ese momento yo me derretía por completo por dentro, por ella. Ya no era insensible, en un mes había botado todas mis barreras.
Una madrugada de noviembre, le dije que la amaba, no lo pensé, solo lo dije, solo salió de lo más profundo de mi ser, con mi pareja anterior tuvieron que pasar 7 meses para decir te quiero. Y ella me había hecho sentir que la amaba tan fácilmente. Después de eso todo se volvió más bello, sus muestras de cariño fueron mayores, ella volvería para mi cumpleaños la primera semana de noviembre y yo no podía estar más emocionado, desgraciadamente días antes me hizo saber que iba a tener que quedarse un poco de tiempo, hasta finales de noviembre para completar con unos requisitos de sus estudios que faltaban. Todas las expectativas que tenía me hicieron sentir mal, pero rápidamente lo superé y todo siguió normal, decidimos empezar una relación a distancia.

Nuestras muestras de cariño se volvieron públicas, ella me decía te amo en fotos, me escribía cosas en mi Wall de Facebook, una noche entre bromas sexuales nos masturbamos al teléfono, teníamos foto privadas uno del otro y esto continuó pasando, cada vez la amaba más, fantaseaba con ella todas las noches, todos los días estaba en mi cabeza al despertar, todo el día pensaba en ella, ¿Qué estará haciendo?, ¿Se sentirá bien?, ¿tendrá hambre?, ¿tendrá mucho calor?, me acostumbré a hablarle todos los días, no había noche que no durmiéramos juntos, al menos de que yo saliera con mis amigos, y lo habitual era que ella se resintiera y no me hablara al día siguiente, pero se le pasaba y nos volvíamos a amar como siempre.

Luego vino otra noticia difícil, había conseguido una beca en Chile para cursos de verano, me dijo que se iba a ir para allá y que vendría a Costa Rica para la segunda semana de diciembre, me costó mucho aceptarlo, pero no podía más que estar de acuerdo, de nuevo todo siguió igual, las cosas estaban bien, tan bien que unos amigos y yo planeamos ir a la playa, la incluí a ella y hasta estábamos en un grupo de whatsapp todos juntos, me emocioné como nunca porque ella llegaría apenas para el viaje a la playa de una semana, pasaríamos la Navidad juntos y también año nuevo, teníamos que pagar antes así que puse su parte, eran unos $200 aproximadamente, le conté a todos mis amigos que íbamos a la playa. Pero cosas extrañas empezaron a suceder.

Ella tiene familia en chile y se quedó un tiempo con ellos por ciertas situaciones ella decidió alquilar un cuarto, se quedaba en la casa de una señora, igual hablábamos todos los días, igual nos dábamos mucho amor y cariño, pero cosas extrañas empezaron a suceder, ella veía de vez en cuando a un tío suyo, un señor de unos 40 o 50 años, ella me había dicho que el señor era muy “confianzudo” y le gustaba estarla abrazando y eso la incomodaba. Una noche, en el grupo de whatsapp de los amigos que íbamos a la playa, ella pasó una foto, donde estaba con este señor en la playa, pero no se veían como sobrina y tío, él la abrazaba por detrás y le sostenía las caderas, de inmediato puso que se equivocó, que se la estaba pasando a la prima, le hija de él, y se salió del grupo. Aun cuando la situación pintaba tan extraña, decidí creer en ella e ignorar el asunto. Pero todo empeoró unos días antes de nuestro viaje a la playa, me dijo que tenía que tener una conversación sería con su familia en Costa Rica y que luego hablaría conmigo, después de horas de angustia me hizo saber que, si se devolvía a Costa Rica, perdía la beca, me pidió disculpas por no poder volver, me dijo que volvería hasta enero.

De nuevo, depositando total y ciega confianza en ella, y con toda la decepción que sentía, no pasó a más, le dije a mis amigos que ella no podía ir, pero les mentí, les dije que me devolvió los $200, no quería que pensaran que me estaba engañando o jugando conmigo. Seguimos siendo novios, en el viaje a la playa en diciembre pasamos hablando, me hacía sentir amado y querido, la extrañaba tanto. Navidad y final de año fueron difíciles, ella fue a sus fiestas con compañeras de la U y yo con mi familia y amigos.
En enero las cosas se fueron empeorando, ya ella no venía la fecha que iba a venir porque su hermana la fue a visitar y se iban a quedar más, a estas alturas ya había empezado a perder cuenta de como sucedía todo, ya no estoy seguro de las fechas, pero si de lo que sucedió.

Mientras su hermana estaba en Chile un día me empezó a mandar mensajes diciéndome que había hecho una estupidez, que le había enviado varias fotos desnuda a su ex novio, pero algo me sonaba extraño, después de seguirle el juego hablé con su ex novio, y él me dijo que era mentira. Cuando se lo hice saber, al parecer, era la hermana jugando conmigo, tomó el celular de mi novia y empezó a escribirme haciéndose pasar por ella, después de esta situación, mi novia se enojó conmigo, me reclamó por hablarle al ex novio y se molestó demasiado, ese viernes llegaba su vuelo, y me dijo que no quería que la recogiera. Su hermana empezó a hablarme, me dijo que mi novia le gustaba jugar con las personas, y que el hombre con el que siempre salía no era su tío, sino un “viejo verde” con el que tenía sexo. Todo fue muy confuso, porque ella claramente me negó esto, y la supuesta hija del señor también la conocía y me dijo que si era tío de mi novia.

El día que ella volvió al país no me lo dijo hasta que estuvo acá, se fue para la casa de su madre y su hermana y se quedó con ellas.
Aquí fue donde empezaron las cosas más feas para mí, se avecinaba un festival de varios días en febrero al que le pedí que fuéramos juntos, ella había dicho que sí.
Ella empezó a evadir verme con varias excusas, la primera era que siempre estaba lejos del centro, yo vivo en el centro y ella estaba en ciudades algo alejadas, yo le decía que no había problema, que iba por ella, pero no, pasábamos entre momentos de mucho amor y de muchas discusiones, nos habíamos vuelto extremadamente celosos y controladores. Una vez que iba a venir, yo quedé de ir a recogerla a la terminal de autobuses al salir del trabajo, ese día, tuve una llamada perdida de ella, y varios mensajes, diciéndome que no se montó al bus por que no conteste y yo estaba en una reunión con mi jefe, me maldecí tanto por no haber contestado la llamada, y le dije que viniera igual, en un bus más tarde, no quiso, que venía al día siguiente. El día siguiente llegó, pero ella no.

A las semanas ella llegó al centro, y me dijo que me iba a ver después del trabajo, le pedí permiso a mi jefe para salir temprano y me dijo que si, ella iba a llegar a mi trabajo, la esperé por 10 minutos y llegó el mensaje.
-Ya estoy aquí.
Mi corazón empezó a palpitar más fuerte que nunca, al fin, después de tanta espera, después de tanta confusión la vería.
-¿Por dónde estás? -Contesté.

La busqué por todo el parqueo, sabía cómo se veía su auto, pero no la encontraba y ella no contestó más, no me contestaba las llamadas, me desesperé, tomé mi auto y me fui a donde sabía que estaba el apartamento de ella en el centro, nunca la encontré, nunca apareció. Nunca contestó.

Cuando me habló me pidió disculpas, me dijo que la perdonara, que me iba a ver, y me dijo que tenía leucemia, que tenía miedo de verme, porque se iba a poner muy delgada y a caer el cabello, yo le dije que eso no me importaba, que la amaba, que quería verla y cuidarla y que eso era solo una razón más para seguir a su lado. Deseaba mucho verla, y se acercaba más y más el festival.

Otra de las veces que iba a volver a verla, venía desde una de las ciudades lejanas con una hermana, en el trayecto, tuvieron un accidente, y no pudo llegar.

Para el festival, reservé un lugar cerca, muy bonito con unos amigos y ella, de nuevo, puse el dinero de ella, y un día antes del festival, me dijo que no iba ir.
Volví a mentir, le dije a mis amigos que estaba enferma, pero que ella me pagó su parte. El festival fue una experiencia agridulce, lo disfruté demasiado, fue de las experiencias más mágicas de mi vida, pero sin ella solo sentía un vació en mi alma, lloré de soledad, nunca me había sentido tan solo, había alejado tantas personas que me hacían bien en mi vida por ella, alejé a todos por ella. Me perdí a mi mismo, por ella. Le dije que no la iba a tener en redes sociales hasta que la viera, detesto las parejas que en internet son un amor y en la vida real no hay nada.

Terminado el festival y la situación, volví a caer en el vicio, ya se me había vuelto adicción, ella me decía que me amaba, y mis pies temblaban, pronto venía su cumpleaños y la quería ver.

Después de esto, las cosas se volvieron aún peor, descubrí que la enfermedad era mentira, le dejé de hablar, pero no de amar.

Nos volvimos a hablar, y nos dimos mucho amor de nuevo, pero ella no me decía porque me mintió, me prometió verme, pero de nuevo, nunca llegó, seguía viviendo lejos.

Un día me enteré la verdadera razón de porque no venía, ella tenía un hijo, producto de una violación cuando tenía 16 años, mi mundo entero se desplomó, pero la busqué, y le hice saber que la amaba que esto no me hacía amarla menos, pero un tipo extraño apareció en la escena.

Un día me pidió que le ayudara a recuperar la cuenta de Facebook de su hermana, le ayudé y listo, a pesar de todo no me fije en su Facebook, no me interesaba, pero ella me dijo, ¡hey!, cuidado ve mi Facebook, y claramente eso me llevó a verlo.
Tenía dos fotos con un tipo que nunca había visto, en una ella estaba acostada abrazándolo encima, en otra foto, le daba un beso en la mejilla.

Ella me dijo que fue un acosador necio que un ex compañero de ella del colegio la llevo a donde estaba viviendo, pero que él le llevó hamburguesas y que fue amable, y por eso dejó que tomara las fotos. (En mi cabeza, claramente eso no tenía sentido).

Después de esto, seguimos hablando, seguíamos diciendo que nos amábamos, pero “cortábamos” como novios, yo intentaba de todas las formas posibles hacer que confiara en mí, que viniera, que la amaba. Pero esos no eran los planes de ella, empezamos a hablar menos por que empezó a salir con una amiga nueva, cuál fue mi sorpresa si no darme cuenta que estaba consumiendo cocaína con ella. Un par de veces de nuevo me dijo que me amaba montones, y que venía por mí y nunca lo hizo, y cuando discutimos, subió una foto sentada en los regazos del tipo este que había aparecido.
Discutimos demasiado, demasiado al respecto, ella me dijo que ya no me enojara, que él era gay, que todo era una pantomima para que el papá lo dejara en paz, porque no quería decir que era gay. El mismo tipo me escribió diciendo que la cuidara, que él es gay, que no quería nada con ella.
Al final de la discusión solo me dijo, okay, entonces venga a donde estoy yo. Y le dije que estaba bien.

Ella estaba viviendo más de 200 km lejos de mi casa, hice los arreglos para ir por ella, reservé un hotel cerca para pasar el fin de semana juntos y dejarla después en su casa. El viernes que iba a hacer el viaje, ella me dijo que no podía, me dijo que estaba enferma, le dije que no importa, que igual iba a ir a cuidarla, y me dijo que no.

Manejé esos más de 200km sólo, me fui al hotel a esperar a ver si ella quería verme, hablamos todo el fin de semana, pero nunca, nunca me dijo que me iba a ver, me pidió disculpas por todo el daño que me había hecho, nunca había escuchado palabras más sinceras de parte de ella. Volví a mi casa, y me destruí de dolor.

Pasaron cerca de dos semanas, para estas alturas, ya era Julio del 2016, volvimos a hablar, me dijo que ella iba a poner de su parte, que tenía que volver al centro, que iba a hacer un esfuerzo grande para no perderme.

Hablamos bien por dos semanas, hasta que se acercó el día, de nuevo… me dejó plantado, simplemente no apareció, simplemente no me quiso ver. Esta vez me enojé y me alejé.

Hasta que un día vi lo peor que pude haber visto, el tipo este, había subido una foto en su Facebook besándola, le escribí, la traté muy mal, le dije cosas que nunca le había dicho a una mujer, lo hice con intensión de herirla, pero fue intento fallido, ella claramente no le dolió, todo lo que contestaba me dolía más a mi… me alejé, pero no tardé en volver.

Siempre vuelvo, vuelvo siempre creo que ella tiene una explicación que hará que todo tenga sentido y no tengo razones para odiarla, y así fue. No me lo explicó, pero me dio a entender que el beso era de nuevo, este tipo cubriendo su homosexualidad.

Me sentí basura, me sentí usado, 10 meses hablando con ella, y nunca hizo nada por mí, ¿pero aparece un tipo con hamburguesas en su casa y lo besa para que cubra su homosexualidad?, no tiene sentido.

Volví a caer de nuevo, volví por mi droga, por mi obsesión, por mi promesa de amor, y todo volvió a ser lo mismo, pero con ciertas diferencias.
Ella volvió a ser dulce, provocativa, a tratarme con amor, pero se acabaron las llamadas nocturnas, su tiempo ya no tenía que ver conmigo, ahora cualquier pregunta que le hacía era una molestia. Yo ya sabía de mi masoquismo, pero esto estaba llegando a otro nivel.

Un sábado fue la mujer más hermosa conmigo, el domingo, desapareció por completo, el día siguiente me dijo que fue de paseo, me contó como su tiempo sirve para todo, menos para mí. Y solo le pregunté.
-¿Sabe que quiero?
-¿Que?
-Que decida si me va a amar de verdad o a medias, que decida si va a verme o no, que decida si me quiere a mí, y que me haga saber lo que quiere.

Ella no ha contestado aún, no creo que lo haga.

Ella me enseñó mucho, me libero de la prisión de hielo en que vivía, pero me dejó expuesto en carne viva a la intemperie.
Me siento inseguro, no puedo acercarme a nadie sin sentir vergüenza de mí, me siento engañado, utilizado, por la esperanza de que ella apareciera he cambiado, no soy el mismo de antes, tengo miedo del rechazo, tengo miedo de no poder amar a alguien más. Ella me mintió, me mostró caras tan falsas, me hizo daño a propósito, y yo lo permití, todo lo permití.
Ahora no sé cómo renunciar a mis sentimientos, escribí esto para ver si me ayudaba, pero después de escribirlo siento que la extraño más.

La amo, la amo y no sé porque, la amo y no le encuentro sentido más que disfruto del dolor, pero ya no puedo más, necesito seguir adelante, pero no sé cómo, no puedo, todas las noches me hace falta, todas las noches quiero escuchar su voz, todos los días está en mi cabeza, en el primer momento en que me distraigo de mis quehaceres ella está ahí, está en mi mente, en mi corazón, siento que tiene mi alma y mi corazón secuestrados, lo peor es que no quiero que me los devuelva, la quiero a ella. En mi corazón todo está perdonado.

A veces deseo que me hubiera matado, dolería menos.

¿Qué puedo hacer?